COLUMNISTAS
China y Brasil

Relaciones dinámicas

Jair Bolsonaro 20190906
Jair Bolsonaro. | Bloomberg

Cultura milenaria difícil de permear. Corredores socio-culturales singulares. Quizás sean apenas algunas de las descripciones del gigante asiático que se presenta como desafío enorme para toda nación que brega por estrechar lazos comerciales.

Brasil conoce muy bien su tiempo. A partir de Jair Bolsonaro, la máxima alberdiana que ensalza a la política exterior como la llave de riqueza y prosperidad para vencer desierto, pobreza y atraso material encuentra su horizonte de la mano del ministro de Economía, Pablo Guedes.

En palabras de Alberdi: “Nuestra política exterior debe ser económica y comercial por excelencia”. La rúbrica de tratados de libre comercio es la llave para la civilización, las inversiones extranjeras y locales. El trazado de alianzas estratégicas comerciales también depende del grado de solidez de las reglas de Estado de Derecho de un país. El riesgo de default, la devaluación, la modificación del marco jurídico impositivo, el avance sobre los derechos de propiedad atentan contra la estabilidad y previsibilidad de un país.

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Las declaraciones de Guedes en el marco de la XI Cumbre del Grupo Brics abrazan el espíritu de comercio bilateral con China: “Queremos avanzar cuarenta años en cuatro años en materia de apertura económica”. Los diálogos de Jair Bolsonaro y Xi Jimping alcanzan un plano de alta colisión con el Mercosur. En el proceso de integración del Cono Sur iniciado en 1991 a partir del Tratado de Asunción predominó la óptica top-down concebida desde el plano jurídico general a la espera de una integración comercial sectorial que nunca llegó. El Artículo 1 alude a la consolidación de la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, por ende, a la eliminación de derechos aduaneros y de restricciones no arancelarias. Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay acordaron en 1994, la puesta en vigor de un Arancel Externo Común (AEC). Así, los productos procedentes de la Extrazona quedan sujetos al régimen general de importación debiendo tributar lo establecido por el AEC para cada posición arancelaria. Mercosur es hoy una unión aduanera imperfecta por eliminarse aranceles para comercializar entre las partes, pero al mismo tiempo, permitir un sinnúmero de excepciones al AEC. Esta situación perfora la fortaleza institucional frente a otros bloques regionales. Sumado a ello, la ausencia de coordinación de políticas macroeconómicas fiscales y monetarias abre el escenario para que hoy Brasil decida avanzar en el comercio bilateral con China a espaldas del resto del bloque profundizando la debilidad real en que se encuentra inmerso el Mercosur.

El sesgo intergubernamental da cuenta de la ausencia de nociones como supranacionalidad y marco comunitario. La exacerbada manifestación del interés nacional de cada Estado-miembro habla de inmadurez de una integración aún en formación. Una de las banderas claves debe ser la integración productiva considerando las enormes asimetrías competitivas que presenta el bloque en relación al mundo. Políticas de convergencia en torno a la construcción de una solidaridad suramericana que potencie la integración, la diversificación productiva, la industrialización y el comercio intra Mercosur.

El Acuerdo Mercosur-Unión Europea aloja en sí mismo un desafío mayúsculo para los países de nuestra región. A mediados de la década de 1990 reinaba el optimismo por la globalización; hoy, el multilateralismo y el libre comercio indiscriminado sufren cuestionamientos ostensibles en las prácticas de los Estados Unidos y en la propia Europa. Reducir los aranceles lo más cercano a cero será el objetivo de máxima. Urge una profunda reconversión, de lo contrario, gran parte de las empresas industriales de Argentina y Brasil terminarán perjudicadas al punto de poner en riesgo su permanencia ante la libre competencia.

La relación bilateral China-Brasil es la expresión de una asociación estratégica donde ambos países vislumbran acciones conjuntas en el proceso de redefinición de un nuevo orden internacional.

 

*Analista política.