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De las encuestas a los arquetipos de Carl Jung: ¿héroes o bufones?

. 4|08|19

A pocos días de celebrarse las PASO, los análisis y proyecciones numéricas, como en cada elección, acaparan la atención a modo de placebo y espera de los números finales. La “performance” de los candidatos es medida constantemente mientras asistimos desde los medios a una “horse race” (carrera de caballos) que asegura unos márgenes reñidos. Sin embargo, frente a los estudios cuantitativos, también merecen un lugar los análisis de corte cualitativo, para intentar dilucidar qué representan los candidatos y qué sentido le otorgan los votantes.

Carl Jung fue un psicólogo que desarrolló el concepto de arquetipo moderno, analizando las imágenes del inconsciente colectivo y comunes a toda la sociedad. Estas imágenes representan atributos de la personalidad y están presentes en los mitos y leyendas de las culturas, de esta manera nos ayudan a procesar percepciones, creencias, dotándolos de sentido. Uno de esos arquetipos es el Hombre Corriente caracterizado por la empatía, que busca dar respuestas realistas a las necesidades diarias, se maneja con sentido común y entre sus valores destaca la igualdad, valorando la conexión con otros. En este arquetipo tanto Alberto Fernández como Axel Kicillof pueden encarnar algunas caracterizaciones. El mismo spot de Alberto reza: “Soy profesor de la UBA, fana del Bicho, y me gusta pasear a Dylan. Soy un tipo común”. En el mismo sentido Axel Kicillof encarna en sus frases la reivindicación de la igualdad de oportunidades, la pertenencia a la clase media, derechos, y la incertidumbre frente a los aumentos. La frase de Bill Clinton inmortalizada con “es la economía, estúpido” bien podría reformularse con “¡es la empatía compañero”!

El Héroe es uno de los arquetipos más conocidos, por la cualidad de liderazgo, y porque el discurso que se construye basado en mitos tiene una base de entendimiento dicotómica, donde hay héroes y villanos. El héroe es valiente y a su vez, arrogante. Siempre está en busca de su próxima batalla, esto motoriza la necesidad de conflicto (permanente). Tanto el Frente de Todos, como Juntos por el Cambio, hacen uso de este arquetipo. La llamada “grieta” o polarización de los argentinos tiene un gran anclaje en este sistema arquetípico. Si lo miramos desde Juntos por el Cambio el villano es la corrupción, las décadas de “fiesta K”; y si contraponemos el mensaje del Frente de Todxs, el villano es el ajuste, el FMI, la pobreza, y las corporaciones. La adversidad se enfrenta con nuevos mensajes, nuevos escenarios, y un círculo de conflicto que se retroalimenta, por eso muchos analistas describen esta campaña como de “mutuo miedo”. Cristina, también muestra rasgos del arquetipo del Creador, tiene siempre una misión, a partir de sus alocuciones donde asegura estar en una etapa diferente, una especie de reinvención, diferentes problemas para diferente época requieren soluciones diferentes. Macri encarna al Gobernante, tiene un deseo de control, teme el caos porque es una amenaza a su ejercicio del poder, tiene un perfil de gerente o administrador.

La figura arquetípica del Cuidador, en esencia es ser protector, como el Padre o la Madre. Ejemplos paternalistas en el exterior sobre este arquetipo los encontramos en Trump y Bolsonaro, cuando sus expresiones hacen referencia a proteger a los ciudadanos de amenazas externas (inmigrantes, populismo); pero viniendo a nuestra Provincia, la figura protectora es patrimonio de María Eugenia Vidal, su mensaje de lucha contra las mafias y el narcotráfico dan cuenta de la lucha por proteger a los bonaerenses. El arquetipo del Sabio lo encarna Lavagna, quien hace gala de su experiencia, tomando distancia de sus adversarios electorales, tratando de instalar una discusión alterna, pero poco fructífera sobre propuestas para sacar a Argentina de la crisis. En otro escalón, el arquetipo del Huérfano es la parte de nosotros que sabe qué cualidades resaltar para poder encajar con los otros. Es muy empático y realista. En este casillero, Sergio Massa parece contar con una trayectoria acorde a un pragmatismo político que lo ha llevado por diversos senderos en búsqueda de espacios, supervivencia y aceptación, su carisma también comparte el arquetipo del Comediante. Estas figuras se nutren y se expanden en el discurso, en los mensajes, que son los contenedores de estas creencias y significantes que buscan la identificación, la conexión y el engagement con sus tribus y comunidades. En clave de arquetipos, desde “Yo soy la Patria” o “Yo soy el Cambio”, esta representación dual originada en Jung, no hace más que otorgar sentido a lo que vivenciamos y se encuentra latente en nuestras creencias. Estos dispositivos intangibles, poco cuantificables esperan su turno para hacerse visibles este próximo 11 de agosto, solo queda esperar.

 

*Politóloga. Mag. en Relaciones Internacionales.


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