24 años de lucha

El calvario de Matías Bagnato: el asesino de toda su familia podría quedar libre

El único sobreviviente de la Masacre de Flores pide a la Justicia que no libere a Fructuoso Álvarez González, el hombre que en 1994 incendió su casa y provocó la muerte de toda su familia. Ver fotogalería 28|04|18

El 17 de febrero de 1994, la vida de Matías Bagnato cambió para siempre. La casa en la que vivía con su familia, ubicada en la calle Baldomero Fernández Moreno 1906, de Flores, comenzó a arder. Ese día, las llamas de un incendio intencional terminaron con la vida del matrimonio de José Bagnato (42) y Alicia Plaza (40); dos de sus tres hijos (Fernando de 14 y Alejandro de 9 años) y un amigo del más chico de la familia (Nicolás Borda) que se había quedado a dormir allí.

“Van a morir quemados", advertía meses antes del hecho en sus amenazas telefónicas Fructuoso Álvarez González, un hombre con quien el padre de familia mantenía una deuda. Hoy, 24 años después, el futuro del condenado por “La Masacre de Flores”, está en manos de la Justicia.

Matías, único sobreviviente del hecho, estuvo el pasado 12 de abril ante la Justicia y allí les relató a los jueces de la Cámara Nacional de Casación Penal el calvario que significa su vida, como si ya no hubiera tenido suficiente, si Álvarez González, queda libre. A días de conocer el fallo que determinará el futuro del condenado, habló con PERFIL.

En toda la entrevista no pronuncia el nombre del asesino de su familia. Se refiere al condenado como “él” y “monstruo”, algo que demuestra lo que este “ser de apariencia temible” representa en su vida. 

— En la audiencia existía la posibilidad de que estés cara a cara con Álvarez González, algo que finalmente no sucedió. ¿Cómo viviste esos momentos previos?
—Él no se presentó ese día. Cuando terminó la audiencia su abogado se me acercó y yo pensaba ‘qué me irá a decir’. Me agarró la mano y me dice ‘mirá lo que te voy a decir es en forma personal, me solidarizo con vos, te admiro mucho y espero sepas entender que es mi trabajo'.

Matías Bagnato
Matías Bagnato, junto a Carolina Píparo y María Luján Rey impulsores del proyecto de Ley de víctimas, que se sancionó en 2017.

—Sin haberlo cruzado, te quebraste ante las cámaras de televisión al salir de ahí...
—Psicológicamente me hizo revivir todo lo que pasé de chico, y fue eso lo que me desestabilizó. Además del cansancio de tantos años.

—Tu caso es el primero en darse en el marco de la Ley de Víctimas sancionada en 2017, ¿qué tiene de diferente ?
—Todas las causas judiciales pasan por una instancia de instrucción que es cuando se juntan las pruebas; se eleva a un juicio oral y público y se determina si la persona es culpable o no. En esa instancia la víctima tiene plena participación, pero cuando una persona es condenada y las sentencias quedan firmes hay todavía vigente un artículo en el Código Penal que dice que en la Instancia de Ejecución de la pena la persona querellante deja de formar parte de la causa. Entonces, al no considerarte parte, los jueces no te escuchaban y no te notificaban. Por eso yo me entero de la libertad del asesino de mi familia cuando él comienza a amenazarme a mi y a mi abuela.

Matías Bagnato
Bagnato junto a otros familiares de víctimas de diferentes delitos. 

—Junto con otras víctimas y familiares de víctimas, tuviste mucho que ver con esta Ley.
—A raíz de lo que me pasó y a medida que me iba juntando con distintos funcionarios siempre planteaba que me parecía una locura que dejen afuera a la víctima en esta instancia que es la más cuestionada en la Argentina (la que abarca la libertad condicional y las salidas transitorias). Lo que yo les manifestaba era esto de la seguridad de la víctima, la cual tiene que saber cuándo lo van a liberar. Cuando peleamos por la Ley de Víctimas, yo quería modificar el artículo que excluye a la víctima en esa etapa y me dijeron que era un cambio de paradigma muy grande. Entonces lo que quedó de la Ley es que en esta instancia, si bien a la víctima no se la considera parte todavía, sí se la va a notificar y se la va a escuchar antes de tomar una decisión. Esto es muy importante porque hay jueces que nunca estuvieron acostumbrados a tratar con la víctima.

—¿Qué sensación te quedó luego del mensaje que les dejaste a los jueces ese día?
—Cuando yo les hablé estaban mudos, mi caso es el primero donde una víctima habla en Casación, estaban helados. Creo que ellos captaron bien mi mensaje. Mi intención es que se hagan carne de lo que yo vivo desde chico y por qué razón estoy pidiendo que no dejen libre a este monstruo. Quiero confiar en que me escucharon, pero la realidad es que hasta que no tenga el fallo, no voy a estar tranquilo.

Matías Bagnato
Carolina Píparo, Jimena Aduriz, Marías Bagnato y Viviam Perrone.

El asturiano Fructuoso Álvarez González, condenado a perpetua por el hecho, agotó todos los pedidos posibles para obtener una libertad en Buenos Aires. El juez que actúa en la causa, José Pérez Arias, le negó todos, incluido el de extrañamiento (beneficio para delincuentes extranjeros, que una vez que cumplen la mitad de la condena pueden optar por irse expulsados de la Argentina y la causa se da por finalizada). Ahora, la Cámara de Casación debe decidir si respalda o no lo decidido por el juez.

—¿Qué creés que va a pasar si Casación no está a favor del juez?
—Les pido que apliquen el sentido común. En esta causa él ya estuvo en España, quedó libre allá y lo primero que hizo fue volver a la Argentina y amenazarme. En sus actos demuestra que no quiere estar en España, sino terminar con la masacre que empezó en mi casa. Si uno escucha lo que pide, a simple vista sería la solución porque lo expulsan del país, se va lejos y yo puedo vivir tranquilo. Pero yo sé que él volvería y ninguno de los tres jueces, ni Patricia Bullrich ni nadie se va a parar en las fronteras a ver si entra o no.

—Para vos, ¿Álvarez González tiene que terminar con la venganza con la que empezó hace casi 25 años?
—Él es un psicópata, lo dicen todos los informes del equipo interdisciplinario de Ezeiza, que son psicólogos y psiquiatras y el resultado es terrible. Dicen que es una persona con marcados rasgos psicopáticos que no muestra arrepentimiento del hecho, que manipula para lograr sus objetivos. Eso, y el antecedente de que quemó vivas a cinco personas, y que lo primero que hizo cuando lo dejaron libre fue buscarnos y amenazarnos a mi y a mi abuela ¿Qué están esperando?

—¿Cómo se hace para cargar con esta lucha y levantarse todos los días a pedir justicia?
—Hay veces que ni yo sé cómo sobrellevar todo. Este último año y pico fue de mucho cansancio con el tema. Es muy difícil expresar todo lo que yo pasé desde los 16 años, aprender a vivir sin ellos de la noche a la mañana y es el día de hoy que me faltan todos los días de mi vida. Superar haber estado en una habitación quemándome vivo, no hay palabras para que yo pueda definir cómo fue ver que se quemaba todo con ellos adentro. Es algo impensado. A todo eso, que es terrible, hay que sumarle las trompadas continuas de la Justicia que tenés que estar mendigando todo el tiempo para vivir en paz. Es muy difícil vivir, pero sin querer me transformé en un referente de familiares de víctimas y trato de que todo esto sirva para que a otros no les pase lo mismo, para que se cambien las leyes.

 

José Bagnato, Alicia Plaza, sus hijos Fernando y Alejandro y Nicolás Borda: las víctimas.
José Bagnato (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9) y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos. 

La quinta víctima. Junto con la familia de Matías, el día del incendio estaba Nicolás Borda, un amigo de su hermano menor que ese día se había quedado a dormir en la casa.

—Vos lo mencionás siempre, pero su familia no habla públicamente ni da notas, ¿tenés trato con ellos?
—Siempre. Hablo con la mamá de Nico todo el tiempo. Ella hizo muy pocas notas y yo los entiendo. Obviamente creo que el dolor de una madre cuando pierde un hijo es inigualable. El problema del asesino es conmigo, lo de Nicolás desgraciadamente fue una cosa increíble del destino que justo se dio que estaba ahí, pero el asesino no tiene nada en contra de la familia Borda. Creo que los hermanos de Nico, por un tema de seguridad y de no exponerse, prefirieron que la madre esté al margen y no se exponga; por eso yo a Nicolás siempre lo nombro, es como un hermano mío. Es además lo que le prometí a Lucy hasta el día que me muera. Creo que hay que preservarla a ella.

—¿Nunca te reclamó nada Lucy?
—El día del incendio cuando yo la veo a ella por primera vez, me acuerdo como si fuera hoy, me dije dentro mio ‘preparate’ porque pensé que me podía decir cualquier cosa, en ese momento era obvio que quizás culpaba a mis viejos. Sin embargo, ella vino y se me paró al lado, me abrazó, lloramos juntos un montón, me miró y me dijo: ‘Mati mi casa es tu casa, vos siempre vas a contar conmigo’. Con esto resumo la clase de persona que es ella.

Campaña en redes. Con el hashtag #NoLoLiberen, miles de usuarios en redes sociales apoyaron la iniciativa de Bagnato de pedirle a la Justicia que no le conceda la libertad al asesino de toda su familia. La solicitud se convirtió rápidamente en Trending Topic en los días previos al 12 de abril.

El caso. La denominada "Masacre de Flores" ocurrió durante la madrugada del 17 de febrero de 1994 en la casa de la familia Bagnato, situada en la calle Baldomero Fernández Moreno 1906. Hasta allí llegó Álvarez González, quien roció la propiedad con combustible y provocó un incendio. A causa del siniestro murieron el padre de familia, José Bagnato (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9) y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos que esa noche se habí­­a quedado a dormir en la vivienda. El único sobreviviente de este episodio fue Matías, quien en ese momento tenía 16 años.

Matías Bagnato
La casa de la familia Bagnato luego del incendio intencional cometido en 1994.

Investigación. Los investigadores no demoraron en averiguar que era Álvarez González el responsable de la masacre. El hombre, era un comerciante y ex socio de José Bagnato que le reclamaba una deuda y amenazaba a toda la familia.

Matías bagnato
En 1995 Fructuoso Álvarez González fue condenado a cadena perpetua.

Condena. Álvarez González fue condenado a prisión perpetua en 1995, pero por tener su ciudadanía española en 2004 fue extraditado a ese país para terminar de cumplir su condena. En España lo liberaron y fue recapturado en la Argentina en 2011, luego de amenazar de muerte a Matías. Ahora habrá que esperar unos días para que la Justicia defina qué pasará con Álvarez González.



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