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Políticos en Whatsapp: qué chatean y cómo se arman los grupos del poder

Macri tiene uno para el paddle y Vidal no participa del de sus ministros. Massa, el más fanático. El justicialismo tiene uno que se llama “Hay 2019”. Bullrich, muy mencionado. 18|08|18

Victoria Donda se acuerda bien aquella madrugada del  14 de junio, cuando se votó la media sanción de la ley del aborto en Dipuatdos. “Estábamos todas ahí insomnes, a las cuatro de la mañana, frente a la pantalla mandándonos mensajes”, dice la diputada a PERFIL. Hoy ese ecléctico grupo de Whatsapp llamado Las Sororas, que reúne a diputadas de partidos y bloques distintos –está integrado además por Silvia Lospennato, Mayra Mendoza, Cecilia Moreau y Romina del Plá, entre otras–, sigue funcionando. “Está más vigente que nunca. El otro día nos compartimos distintas tonalidades de esmaltes verdes para uñas”, suelta Donda.

Los grupos de chat han cambiado la metodología de comunicación, y los políticos no son la excepción a la regla. El propio Macri, quien usa un sistema especial de teléfonos encriptados, tiene dos predilectos: el de paddle en su quinta Los Abrojos y el de fútbol. María Eugenia Vidal y Federico Salvai hablan por privado y han quedado “excluidos” de los varios grupos que hay, sobre todo de intendentes de Cambiemos. “Hay un chat de ministros en el que tampoco está María Eugenia”, grafican desde el círculo de la gobernadora.

En la Ciudad hay un grupo de voceros. “Es estrictamente de trabajo y funciona 7 x 24”, dice uno de sus veinte integrantes. “Horacio (Rodríguez Larreta) arranca temprano y termina tarde. Pide, responde y hace seguimiento por chat”, agregan. Hay además una sala caliente del equipo de gabinete, que incluye ministros y secretarios. “En las reuniones semanales y en todas las de seguimiento de gestión hay que dejar los celulares en una caja para evitar distracciones”, cuentan. Fuera del oficialismo, si hay un fanático de los grupos, ese es Sergio Massa. “Para cualquier cosa te crea un grupo nuevo”, relatan desde su entorno y dicen que además durante la última  campaña, creó por lo menos siete grupos distintos y en la mayoría participaba e incluso los moderaba. “Había grupo de chat de equipo, uno de candidatos, uno de voceros, uno del bloque legislativo”, enumera un asesor de aquellos tiempos. Casi como contrapartida al hombre de Tigre, aparece Miguel Angel Pichetto, quien tiene la herramienta, pero no la usa. “Difícilmente conteste un mensaje de Whatsapp y menos aún participa en grupos ni de políticos ni de nada. Lo suyo es el clásico llamado telefónico”, explica gente del Senado.

Peronistas creativos. A la hora de nombres ocurrentes, el justicialismo gana por goleada, se lleva todos los aplausos. Si bien –y al igual que en Cambiemos–, algunos grupos se hacen y se deshacen de acuerdo con los temas de coyuntura, varios quedan porque, dicen quienes están ahí dentro, “temen lo que pueda pasar al irse de la sala”. Existe uno muy activo que se llama “Compañeros”, donde están, entre otros, Ginés González García y Juan Pablo Cafiero. Ambos son parte también, junto a Eduardo Valdés y Felipe Solá, de otro llamado “Cafiero 30 años”, creado después que en 2017 se hizo un homenaje al histórico peronista. “Ahí tenés cafieristas de toda época, anti K, pro K... Mario Cafiero es el administrador del grupo”, cuenta un integrante. Ahí hubo un excluido, Eduardo Amadeo. “No aceptaron que fuera parte”, agregan sobre este grupo que fue testigo de charlas filosas cuando se disputaban la Provincia Cristina Kirchner y Florencio Randazzo. Sin dudas, uno que va a durar –por lo menos hasta 2019– es el que se llama “Hay 2019” y lo administra Gabriel Mariotto. Allí están Alberto Rodríguez Saá, Coqui Capitanich y Diana Conti, entre otros. Sin dudas, el que se distingue en la rosca de las arenas justicialistas es “Mesa de lentejas”, creado por Alberto Rodríguez Saá después de haber agasajado con ese plato a varios compañeros en su casa. Allí están Martín García, ex presidente de Télam, Carlos Tomada, Jorge Taiana, Osvaldo Papaleo y Roberto Navarro, entre otros.

Maradona. En el área económica, hay un grupo muy concurrido donde aparecen consultores y economistas, que se llama “Tuisteros”. Sin embargo, sobresale otro a nivel internacional llamado “FMI”. Se trata de un grupo que viene incluso de diferentes gestiones, donde se encuentran funcionarios del Fondo en Washington. De Argentina lidera las charlas Roberto Cardarelli, el hombre que hoy más sabe de las negociaciones. “El grupo supo tener en su momento la imagen de Maradona haciendo el gol con la mano”, dice un integrante que ya no está más.

Judiciales. En Comodoro Py hay varios grupos entre los magistrados. También entre los secretarios de esos juzgados (cada uno tiene dos secretarías) que suelen intercambiar información y datos sobre los turnos policiales (cada juzgado está de turno una vez cada seis meses, dos semanas, una por cada secretaría). Fue en uno de esos chats donde un secretario se equivocó y mandó ahí y no a uno personal la foto de un magistrado mirando detalladamente a una mujer joven que pasaba caminando. Por entonces todavía no existía la opción de “borrado” y el integrante del chat quedó escrachado, al igual que el magistrado, ante no menos de veinte personas.

Algunos jueces también tienen chats entre ellos, pero no existe uno que reúna a los “12 apóstoles” como llaman a los magistrados de primera instancia.

Verdes y celestes. Es tema del aborto se coló en varios grupos de Cambiemos, sobre todo en el bloque en Diputados que, luego de la votación, quedó fragmentado en dos subgrupos. En estos suelen ser cansadores para varios los saludos de cumpleaños. “¡Cumple uno y saludan todos!”, se queja un legislador algo molesto. “Parece una estudiantina”, grafica otro sin darle tanta importancia. En ese grupo, más de uno ha despotricado contra un diputado de Tierra del Fuego del PRO, quien estuvo “demasiado activo” con el Mundial de Rusia. “El tipo además te manda fotos de la salida del sol con consignas repetitivas de: ‘Amanece en Tierra del Fuego’, cuenta otro integrante.

En Cambiemos funciona muy aceitado el grupo de “Intendentes”. El de los timbreos suele ser uno muy comentado. “Suelen generarse discusiones; a varios les molesta sobre todo la foto del funcionario tocando el timbre”, confiesa un dirigente PRO que está en muchos grupos. “Esta semana hubo chicanas en varios por la ausencia en el Senado de Esteban (Bullrich)”, cuenta.

Entre los más activos del Conurbano aparece Néstor Grindetti, quien tiene a su vez uno personal llamado “Bebés de Lanús”, donde se mandan chistes con sus amigos de la infancia. Patricio Mussi, de Berazategui, tiene uno llamado “BiciBera”, donde manda a sus colaboradores fotos, audios y videos de todo lo que ve mal mientras va recorriendo en bici su minicipio. “Así todos días”, dice alguien que trabaja con él. Graciela Ocaña es otra que mantiene uno con sus compañeras de la secundaria, al igual que Margarita Stolbizer. “Lo tengo con mis amigas de la vida y se llama ‘Guapas’”, cuenta a PERFIL la dirigente del GEN que a su vez creó otro con su familia llamado “Margaritos”.

El intendente de Pinamar Martín Yeza le puso “Zordon in love” a uno en “honor” a uno de los integrantes, Federico Panzieri, su jefe de Gabinete. “Es igual a Zordon, el personaje calvo de los Power Ranger. Nos mandamos de todo ahí”, finaliza  Yeza.

Desplantes, bromas y tributos

Julio Garro, intendente de La Plata, mantiene el mismo teléfono desde hace muchos años pese a la insistencia de sus asesores de cambiarlo. Sin embargo, es de los pocos que no confía en Whatsapp y solo usa Telegram. Lo tiene por seguridad y conversa con varios intendentes de Cambiemos, como Ramiro Tagliaferro, Martiniano Molina, Diego Valenzuela y Jorge Macri, quien a su vez fue fuente de inspiración para  algunos funcionarios del partido que no simpatizan con él, quienes crearon jocosamente un grupo llamado: “Acá no vino Jorge”. Quien no pudo armar nunca un grupo de Whatsapp fue la Mesa Nacional de Cambiemos, conformada por Marcos Peña, Fernando de Andreis, José Cano, Humberto Schiavoni, Gustavo Valdes, Gerardo Morales, Francisco Quintana, Maxi Ferraro, Maricel Etchecoin y Alfredo Cornejo porque este último, sencillamente, no tiene la aplicación. Los radicales tienen el suyo llamado “Grupo Olimpia” que “es un grupo doctrinario y muy radical. No se postean  chistes y si alguna vez a alguien se le plantó alguna foto de alguna linda señorita, se disculpó rápidamente escudándose en su incapacidad tecnológica”, comenta un integrante. En este grupo, donde participan Ernesto Sanz y Luis Naidenoff, están muy presentes las efemérides radicales. “Mencionamos el aniversario de la muerte de Illia, nacimiento de Yrigoyen, suicidio de Alem... así somos”, explican.



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