Opinión

¿Quién pone los apellidos en Islandia?

Empezó. Pero quería contar algo de unos días anteriores a que circulara la pelota en la tierra del ex tachero Vladimir Putin. 16|06|18

Empezó. Pero quería contar algo de unos días anteriores a que circulara la pelota en la tierra del ex tachero Vladimir Putin. Me encontré en la calle con un PDP, es decir un Periodista Deportivo Puro que caminaba cabisbajo porque estaba absorto en pensamientos metafísicos. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que estaba pensando en que le quedaban, con suerte, sólo tres mundiales de vida. Traté de animarlo diciéndole que no midiera su vida en términos de mundiales y para sacarlo de la etapa depresiva lo pasé, mediante un chisme que tenía, a la maníaca.

Le conté que después de mucho trabajar había conseguido meter un “topo” en el Círculo Rojo de nuestro presidente y que éste me había contado que antes de viajar el Kun Aguero había ido a cenar a la Quinta de Olivos. Y que le había contado a Mauri que nuestro equipo estaba dirigido por tres personas: Messi, Mascherano y él. Y que Messi despreciaba a Sampaoli sobre todo porque éste sobreactuaba la veneración por el diez del Barcelona. ¿En serio me decís?, me dijo. Lo rematé con esta: fijate que en la práctica que hicieron ya en Rusia copiando el Cap Run –técnica del rugby- los que eran estrategas de cada grupo eran Messi, Mascherano y el Kun. ¡Tenés razón! Me dijo.

Hace mucho tiempo escribí una columna donde decía que Messi hacía lo imposible y el Kun lo inesperado. Después de ver Argentina ante Islandia recordé eso. Messi hizo algo imposible para él: erró el penal. El Kun, que cuando está bien es un estilista dentro del área, metió un golazo inesperado. Del otro lado teníamos un equipo que se movía como un actor porno: pensamiento simple, fuerza y precisión.

Escuché el partido por la tele pública porque me gusta cómo lo analiza Latorre aunque padezco el chauvinismo de Vignolo. Traté de ver si mi televisión tenía un modo de que se escuchara sólo Latorre pero no había ningún botón que permitiera eso. Igual en el segundo tiempo noté que Vignolo se iba quedando afónico, lo cual me entusiasmó. El partido fue malo y la repetición mántrica de los nombres de los jugadores islandeses casi hace que me duerma. ¿Quién es el que pone los apellidos en Islandia? Qué poca imaginación. Todos terminados en sson. Tan poca imaginación como los creativos que hacen las publicidades alentando a la Selección. Creo que si se obliga a un niño a ver esas publicidades sin parar, uno puede convertirlo fácilmente en un monstruo fascista como Ricardo Iorio que enaltece la argentinidad al palo, nuestra supremacía como raza y la emoción en cascada.

Si antes del mundial de Brasil hubiésemos podido viajar al futuro y ver cuál sería la tapa de El Gráfico posterior al evento, y nos hubiésemos encontrado en ella a Mascherano y no a Messi -como pasó- hubiésemos comprendido que habíamos perdido el mundial. Hoy Mascherano fue el mejor jugador de la cancha. El partido de Portugal y España nos muestra una vez más lo que está en juego: el equipo colectivo contra el equipo de solistas. España aún con el técnico eyectado sabe a qué juega. ¡Y por Dios que lo hace bien! La revolución que inició Rinus Michels sigue latiendo en ese equipo. Del otro lado está Ronaldo, como en el nuestro está Messi. Los solistas. ¿Quién ganará? El último disco de los Artics Monkeys –una de las grandes bandas del mundo- es un disco solista de Alex Turner, su líder, acompañado por el grupo. Una obra maestra difícil de escuchar al principio, demoledora después.

*Escritor



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