Opinión

Las vidas de Aira

Mientras Aira sigue publicando a ritmo aireano, para 2018 se anuncia la edición de su bibliografía a cargo de Ricardo Strafacce. 14|01|18

En 2017 se publicaron tres libros nuevos de César Aira. No conseguí Saltó al otro lado (Urania), del que solo se imprimieron doscientos ejemplares. Esperaremos que Saltó al otro lado salte a una edición más masiva, como ocurrió en 2017 con Los dos hombres. Mientras Aira sigue publicando a ritmo aireano, para 2018 se anuncia la edición de su bibliografía a cargo de Ricardo Strafacce, el autor de la monumental y espléndida biografía de Osvaldo Lamborghini. Strafacce pasará así de biógrafo a bibliógrafo, lo cual parece lógico para un autor que presume de llevar una vida discreta y sin mayores incidentes. Por otro lado, Aira escribió Biografía (Mansalva, 2014), que habla de un personaje (llamado “Biografía”) dedicado a la “redacción de enumeraciones caóticas”, un eufemismo que alude inequívocamente a la literatura y que el personaje practica con habilidad suprema. En otro de sus libros recientes, El Santo (Mondadori, 2015), el protagonista es un monje cuyos discretos milagros solo eran advertidos por “los que estaban muy atentos”. El monje había practicado tantos milagros como novelas llevaba publicadas Aira y estaban destinados al olvido, aunque podrían dejar “algún rastro en las lenguas del mundo”. Otra vez, Aira declaraba la calidad de su propia obra y hasta se quejaba de cierta falta de reconocimiento.

Los otros dos libros de 2017 difieren notablemente en el tono, aunque no escapan a esa sesgada impronta autobiográfica. El protagonista de Una aventura (Mansalva) es un oscuro empleado que se dedica a la “recuperación de documentos”, oficio a punto de caer en desuso y que podría aludir a la búsqueda de libros antiguos. El de Eterna Juventud (Hueders) se llama como el libro y vive en un pasado impreciso. Es el sobrino del cacique mapuche Cafulcurá (no Calfucurá, como el personaje histórico). Eterna Juventud se dedica a coleccionar las “cabecitas parlantes” que selecciona en cuevas excavadas en la montaña: actúa como un coleccionista exquisito de libros usados. Así como Biografía era un as de la escritura, Eterna Juventud lo es de la lectura y es quien mejor comprende la literatura entre los suyos (acaso el único), aunque no la llame por su nombre.

Una aventura es una novelita lúgubre, a pesar de sus disparatadas digresiones y sus momentos de humor. Los términos en los que el narrador describe su vida matrimonial y la personalidad de su esposa son de una sordidez inusitada en la obra de Aira. La aventura a la que alude el título es un episodio en la vida del protagonista que este no puede contar, pero quiere dejar registrado de una manera oblicua y disimulada.

Eterna Juventud es más luminoso. Aira vuelve aquí a sus indios patagónicos, esos hombres coquetos, despreocupados y melancólicos, dedicados al ocio y a la vida intelectual. Eterna Juventud contrasta con su tío, político desopilante cuyo arte del gobierno se basa en creerse genial y extremar la pereza. Tío y sobrino viven en la Arcadia, sin sombras del mundo pequeñoburgués que enturbie los comentarios sobre el arte y el paso del tiempo. Acechado por la muerte, el protagonista de Una aventura contrasta con el indio sin nación ni ambición, que vive contemplando la naturaleza y coleccionando libros, derechos humanos básicos que suelen ser ignorados.



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